Huelga Homecenter Sodimac: Balances y aprendizajes

Por Daniel Morales, Unión Clasista de Trabajadores

Luego de un mes de movilizaciones se puso fin a una histórica huelga de trabajadores de la empresa chilena de retail, Homecenter Sodimac. Los resultados de la huelga no fueron los esperados y el conflicto se cerró con un resultado muy inferior a lo que era la demanda inicial del sindicato, pero que sin embargo, al tratarse de la primera movilización masiva de trabajadores a lo largo del país, el proceso constituyó un hecho histórico que sin dudas dejara más de alguna enseñanza.

Homecenter Sodimac, la casa del grupo Solari.

Homecenter Sodimac es una empresa chilena fundada con el nombre Sodimac S.A. en el año 1982 con antecedentes inmediatos en la empresa Sodimac de 1952. Quizás el hecho más significativo desde su fundación como Sociedad Anónima durante la década del 80, es su inclusión como filial al grupo SACI Falabella en el año 2003, lo que permitió pasar a integrar parte del Holding multinacional Bethia, del grupo Solari, quienes durante el primer semestre del año 2016 se posicionaron en el primer lugar de riqueza de grupos económicos (RGE) en Chile1.

La inclusión en el Holding Bethia, significó para la empresa Homecenter Sodimac que desde hace más de una década se transformara en una de las multinacionales chilenas con mayor éxito en la región, teniendo presencia en mercados de Perú, Colombia, Argentina, Brasil, Uruguay y próximamente en México.

Los formatos con que funciona la empresa se traducen en tres: Sodimac Homecenter, Sodimac Constructor y Sodimac Empresa; lo que ha permitido que se posicione como la empresa líder en Latinoamérica en el rubro de equipamiento y decoración del hogar. Así mismo, es la empresa con mayor éxito en el abastecimiento del mercado intermedio del sector de la construcción.2 A nivel nacional, la empresa Sodimac Homecenter S.A., lidera la participación en el rubro, teniendo una participación del 27.5% del mercado, generando durante el año 2015 un crecimiento del 7.7%, es decir un total de ganancias ascendientes a $1.973.191 millones.3

El conflicto

En este contexto, es que se produce un quiebre entre la empresa y los trabajadores, mediado por condiciones laborales precarias, sueldos bajos en relación a la tasa de ganancia de la multinacional, y masivos despidos injustificados durante los últimos dos años. El día 9 de noviembre se votó por primera vez en la historia del sindicato Nacional de Trabajadores Homecenter, una huelga legal, que tenía como principal demanda un reajuste salarial correspondiente al 7% por sobre el IPC, a lo que después se sumó la exigencia de un bono de conflicto de 500.000 pesos.

En los 26 días que duró la Huelga, la negociación entre el Sindicato Nacional y la empresa no solo fue compleja sino que hostil y violenta. Incluso respecto de la sede Osorno del Sindicato, la empresa interpuso una acción de protección que fue declarada admisible por la Corte de Apelaciones de Valdivia, señalando que no solo se estaba afectando la actividad económica de la empresa con la paralización de actividades, sino que se impedía el libre acceso de trabajadores a las dependencias de la sede Osorno de Sodimac.4 De igual manera, en medio del proceso de movilización, se difundió un video de gerencia en el que se instigaba a deponer la Huelga en aras de la decisión personal que debía tomar cada trabajador.5

Durante el periodo en que la huelga se mantuvo activa, fueron ingresados un total de 4 denuncias y 2 reclamos complementarios ante el Consejo Nacional de Televisión presentados por parte de Diputados y el Colegio de Periodistas, haciendo eco de la nula cobertura que se le dio a la Huelga en los distintos canales de televisión, tales como TVN, CNN y Canal 13, y especialmente desde la cadena de Televisión Megavisión S.A., donde la empresa Sodimac ha invertido durante el 2016 un total de 391.120 millones de pesos por conceptos de publicaciones, promociones y publicidad.6

Lo cierto es que tras la petición original de un reajuste del 7% por sobre el IPC, en algún momento de la negociación la empresa ofreció un 5%, cifra que fue rechazada por los trabajadores en sus respectivas asambleas. Finalmente, el conflicto llegó a un término con un reajuste total del 2% por sobre el IPC y un bono por término de conflicto, correspondiente a 200.000 pesos por trabajador, muy por debajo de lo que inicialmente constituyó la demanda principal de la Huelga.

Una huelga histórica, algo más que un reajuste porcentual.

Por un parte el trabajo mediático que se hizo desde la empresa Sodimac y el Holding al que pertenece para oscurecer y hacer que la histórica huelga pasara prácticamente desapercibida en los medios masivos de comunicación, pero por sobre todo, el desgaste en la negociación y la agresividad con que se enfrentó por la empresa, hicieron que este lunes 5 de diciembre, se difundiera la declaración del sindicato en que constaba la aceptación del magro ofrecimiento por parte de la empresa poniendo fin al proceso de Huelga.

En palabras del dirigente Oscar Castillo, secretario del Sindicato: “Si no firmábamos el día de hoy, teníamos la seguridad de que se descolgaban un montón de personas que iban a retirar el 50 +1 y con eso entrábamos con $0”.7

La huelga de trabajadoras y trabajadores de Homecenter, movilizó a 8000 personas a lo largo del país, constituyendo el más grande conflicto que ha debido enfrentar el grupo Solari desde la fundación de la empresa y el Holding Bethia. Conflicto que concitó un interés nacional, recibiendo el sindicato un apoyo irrestricto desde diversos sectores políticos y sociales.

Esta cuestión generó una reacción inmediata por parte del empresariado en resguardo de los intereses corporativos de defensa a la empresa Sodimac, señalando Herman Von Mülenbrock, presidente de la SOFOFA, que los parlamentarios que apoyaron la huelga, se encontraban en una abierta falta constitucional: “(…) Los parlamentarios son los primeros que deben cumplir la Constitución y las leyes. Y la Constitución dice muy claramente que cesa en el cargo el parlamentario que intervenga de cualquier forma en los conflictos laborales. Los parlamentarios no tienen nada que hacer en una negociación colectiva o en una huelga y ya es hora que respeten la ley”8

Por ello, la huelga del Sindicato de Trabajadores Sodimac representó no solo una movilización por los intereses particulares en el reajuste de las remuneraciones, sino que al constituir el primer ejemplo de articulación nacional de trabajadoras y trabajadores de la multinacional chilena, perteneciente a uno de los Holdings más poderosos de Latinoamérica, evidenció la defensa inmediata con la que operaron empresarios actuando como red de apoyo. Es decir, tanto los presidentes de agrupaciones como la SOFOFA, o la Cámara Nacional de Comercio (Ricardo Mewes), no solo iniciaron una ofensiva mediática en contra de la huelga sino que incluso realizaron amenazas de acusación constitucional a los parlamentarios que mostraron su apoyo a la Huelga, es decir, una defensa corporativa en su estado más puro.

Sobre la huelga (i) legal

La situación vivida durante el mes de noviembre por parte de los trabajadores de Sodimac Homecenter y el triste desenlace que tuvo la negociación con la empresa, revive una antigua problemática sobre las dificultades de ejercer la huelga con apego total a la ley en nuestro país.

La regulación normativa del Derecho a Huelga en nuestro Derecho es excesivamente restrictiva, considerándola como una etapa dentro del proceso de negociación colectiva reglada, sin que exista un reconocimiento formal de dicho derecho a nivel constitucional. Este reconocimiento sí existe en tratados internacionales y opiniones de la OIT, que sindican al derecho a Huelga como un Derecho Fundamental de todas las personas como expresión de sus relaciones laborales y libertad sindical.9

Dichos instrumentos internacionales, sin embargo, circunscriben el ejercicio del Derecho a Huelga a la regulación estatal interna para cada caso. En este sentido, al contar Chile con una regulación extremadamente reglada del proceso de huelga, donde se exige un procedimiento de mediación de la Dirección del Trabajo a través de los buenos oficios, los resultados de las huelgas legales tienden a ser paupérrimos. Precisamente el antecedente de marras constituye un ejemplo de ello, donde el Sindicato Nacional de trabajadores Homecenter puso fin a un proceso de movilización en que el resultado de la negociación responde en gran medida a un desnivel de fuerzas evidente en las partes negociadoras. Ya que por una parte se encontró un sindicato nacional que iniciara por primera vez en su historia una huelga nacional, y por la otra parte una de las empresas del grupo Solari. Las amenazas a trabajadores, sueldos mensuales de $2.000 en la sede Valdivia, el amedrentamiento al despido, sumado a un marco legal completamente desfavorable para los trabajadores, marcaron la pauta del fin a un proceso de huelga con resultados a la baja para el Sindicato.

Esta situación deja en evidencia la dificultad para ejercer el derecho a huelga en nuestro país y que ésta termine con resultados exitosos para los trabajadores cuando se ejerce con un apego irrestricto a la ley. Cabe tener en consideración que actualmente en nuestro país, las mayores convocatorias a huelga efectiva han venido de procesos que no se encontraban necesariamente en el marco de una negociación colectiva reglada, es decir ilegales o en su defecto, al margen de la ley. Este proceso no asegura el éxito de la negociación ni la consecución de los objetivos de la huelga, pero han demostrado que entregan mayor fuerza a los sindicatos al convocar a mayor cantidad de personas.10

Algunas consideraciones

La evolución de la economía chilena ha significado que desde la última década se hayan consolidado grupos económicos en diferentes rubros, constituyendo empresas trasnacionales que le permiten ejercer un rol de liderazgo en la región, transformando a Chile en un país exportador de capitalismo. Precisamente una de las trasnacionales con mayor éxito en el continente es el Holding Bethia del grupo Solari, enfocados principalmente en el mercado financiero y retail.

La huelga del sindicato nacional de trabajadores Homecenter significó un hecho inédito para la empresa Sodimac, pero también para el Holding al que pertenece, donde se movilizaron cerca de 8000 personas a lo largo de todo el país. Sin embargo, develó también no solo la deficiente regulación laboral en nuestro país, específicamente respecto del derecho de Huelga, sino también la solidaridad de clase, de la clase dominante. Esto porque durante un mes, desde sectores políticos conservadores (respecto del modelo económico), medios masivos de comunicación, corporaciones empresariales como la SOFOFA, la Cámara de Comercio, entre otras, actuaron como un sujeto uniforme, capaz de articular una defensa corporativa sólida y agresiva que terminó por bajar la Huelga con un resultado positivo a sus intereses de clase.

Por ello, el gran aprendizaje que debe dejar la Huelga de Sindicato Nacional de trabajadores Homecenter es la experiencia de una primera movilización nacional unificada, el fortalecimiento del sindicato nacional y las asambleas de base, con la finalidad de actuar como un todo unificado frente a grupos empresariales poderosos y, por sobre todo, el ejercicio de la solidaridad de clase desde el mundo popular. La unidad de clase en estos procesos de lucha y movilización, se torna un eje prioritario a ser trabajado y materializado, ya que la huelga de trabajadoras y trabajadores de Homecenter Sodimac han demostrado que los grupos económicos de este país y el continente, no están dispuestos a ceder ni por la razón ni por la fuerza.

9 Artículo 8 del Pacto Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Artículos 3 y 10 del Convenio N° 87 de la Organización Internacional del Trabajo, OIT.

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