“La historia del puerto es la historia del movimiento de los trabajadores de Valparaiso”

Por Jota Ce

Pablo Klimpel (33) es dirigente sindical en uno de los gremios más antiguos de Valparaíso, el de los trabajadores estibadores portuarios. “De antes del código laboral”, según señaló con orgullo mientras nos daba la bienvenida a la sede de su sindicato. Entre turno y turno en el muelle, Pablo se las arregla además para ser delegado CUT por su sindicato y vocero de NO + AFP por la Quinta Región Interior. En esta entrevista, el joven dirigente sindical nos expone su visión del puerto y la ciudad de Valparaíso así como algunas proyecciones para el año 2017.

“Nosotros vamos a defender el desarrollo portuario, sí, pero con estabilidad laboral”

JC: Pablo, hace unos días supimos de un enfrentamiento bastante fuerte de trabajadores con efectivos de la Armada en la entrada del terminal TCVAL del puerto de Valparaíso. Cuéntanos por favor acerca del motivo de la movilización y en qué situación se encuentran a la fecha.

PK: Ocurrió que la empresa quería contratar una agrupación de trabajadores que hacen la función de traspaleta en los buques de cabotaje. Los buques de cabotaje son todos aquellos buques mercantes que movilizan carga en el territorio nacional. A los trabajadores de esta agrupación, ajena a nuestro sindicato, la empresa los quería contratar en nuestras funciones, que son las de movilizadores y tarjas a un valor turno inferior al nuestro. Alrededor de 12.000 pesos de diferencia.

JC: ¿La medida los tomó por sorpresa? ¿Cómo enfrentaron la situación?

PK: Efectivamente, nos pilló de sorpresa. Para nosotros implicaba una situación muy grave, pues no podemos tener dos valores turno, para una misma función dentro del terminal. Retroceder a un valor turno inferior, es volver al pasado, en relación a las conquistas sindicales que tenemos. No podemos aceptar, tener trabajadores de “primera” o “segunda” categoría. El día martes hicimos un paro alrededor de las 11 de la mañana y las 7 de la tarde, mientras que un sector de trabajadores se tomó las puertas del espigón del Terminal 2.  Fue una situación complicada, ya que si bien, en lo personal respalde y estaba de acuerdo con la reacción de mis compañeros, como dirigente no podía pasar a llevar al directorio y para tomar una decisión de este tipo, tenía que esperar a una asamblea extraordinaria. Las bases sobrepasaron nuestra capacidad de respuesta. Lo que por un lado, esta bien ya que nos presionaron a reaccionar. Nosotros como sindicato estuvimos a la espera de una asamblea extraordinaria que recién tuvimos el jueves. El jueves hablamos con gerencia y le dimos a conocer el descontento con esta medida y gerencia se echó para atrás con la decisión. Así que hoy en día seguimos haciendo los buques de cabotaje, con el valor turno de siempre. Lamentamos el haber tenido que llegar a estas instancias, siempre estuvimos abierto al dialogo y confiamos en la capacidad de llegar a acuerdos, pero cuando una empresa toma decisiones profundas, que involucran el salario de todos los trabajadores, sin consultarles o tomarlos en cuenta, se arriesgan a este tipo de situaciones.

JC: ¿Victoria para la organización sindical?

PK: Sí, fue una victoria. Creo que la empresa debería entender que nosotros apoyamos al Terminal 2 y a TCVAL pues son nuestra fuente de trabajo, pero esto, no es un cheque en blanco. Nosotros vamos a defender el desarrollo portuario, sí, pero con estabilidad laboral.

JC: ¿Cómo vivieron el conflicto que generó la empresa entre los trabajadores de tu sindicato y de esta agrupación que se pretendía contratar?

PK: Es lamentable en verdad, porque nosotros entendemos la necesidad de trabajo de los trabajadores de la otra agrupación. Entendemos que al igual que nosotros necesitan empleo. Pero no puedes desvestir un santo para vestir a otro. Te voy a poner un ejemplo. Si la municipalidad tiene contratados profesores por 45 horas semanales y para bajar las tasas de cesantía de la comuna a cada profesor que tiene 45 horas le mete dos profesores más, es decir, 3 profesores haciendo 15 horas cada uno ¿Mejoraste la realidad laboral? Es la misma situación de los trabajadores eventuales, que trabajamos por turno. Nuestro salario depende de la cantidad de turnos que hagamos por mes. Si tú en un día tienes 12 trabajadores, 15, 50, 100 trabajadores, el sueldo asociado a esa función se distribuye entre los trabajadores en ese listado. Entonces nosotros tampoco podemos ofrecer y ofrecer empleos, cuando nosotros mismos ya estamos en una situación bastante precaria. Ese es el tema. No tenemos problema con los trabajadores que necesitan pega. Nuestro problema es con que se abran los listados cuando ni siquiera alcanza para nosotros. Eso genera un salario inferior y sólo precariza el trabajo. Nos oponemos y nos opondremos siempre a la existencia de más de un valor turno para una misma función dentro de una misma empresa

JC: ¿Cómo crees que repercute esta estructura laboral en la organización sindical?

PK: Es distinto no más. En el caso de un sindicato de trabajadores transitorios y eventuales, como los estibadores, el sindicato es el dueño del trabajo porque administra las especialidades, funciones, profesionales, etc. Nosotros le ofrecemos un servicio a la empresa, la que necesita trabajar con nosotros. Entonces no es como un sindicato de un supermercado, por ejemplo, en que tiene cajeros, gente de bodega, etc. En ese caso, termina la empresa y los trabajadores se disuelven, se dispersan, Nosotros no, somos sindicato esté la empresa que esté, porque el oficio se mantiene en nuestras manos.

JC: En materia de legislación laboral, ¿Hay temas pendientes para los trabajadores portuarios?

PK: Sí, claro que sí. Una nueva reglamentación portuaria, a nuestro modo de ver – desde la posición de la Unión Portuaria estoy hablando – debería abordar conjuntamente la trilogía de trabajo portuario, trabajador portuario y recinto portuario.

Hoy en día la ley dice que los trabajadores portuarios son aquellos que trabajan en las faenas de carga y descarga de los buques. Sin embargo, existen muchos oficios relacionados con la carga y la descarga que en la ley actual no están reconocidos, como por ejemplo los frigoristas, los digitadores nave, los traspaleteros, amarradores, mecánicos, eléctricos, etc.

Pablo Klimpel es director sindical en el Sindicato de Trabajadores Transitorios Estibadores Portuarios de Valparaíso

Por otro lado, están los trabajadores extraportuarios con los que tienes la posibilidad de preguntarte por el concepto de recinto portuario. Nosotros pensamos que, por ejemplo, los extraportuarios deberían ser uno con nosotros, ser considerados trabajo portuario pues de hecho ya se los considera zona primaria. Me explico. Los trabajadores extraportuarios surgen en los años 90 en circunstancias en que los puertos ya no tenían capacidad para guardar más carga. Por ese motivo se generan zonas de respaldo logístico fuera del puerto, en las que la única diferencia con nosotros es que no tienen buques, no están al lado del mar. Pero el trabajo es el mismo. Entonces nosotros consideramos que estos compañeros se deben considerar no como extraportuarios sino como parte de zonas de extensión portuaria y con ellos comenzar a superar la idea estrecha de “puerto” para pasar a una noción de “zona portuaria” que englobe toda la cadena logística. El zapatero es zapatero en su casa o en la calle, lo mismo pasa con el estibador que tiene que cargar o descargar un contenedor ya sea en el puerto mismo o fuera de él ¿Por qué tendrían que haber diferencias de salario entonces? Los grupos económicos son los mismos, con distintos RUT, los dueños de las cargas o mercancías son los mismos y también los clientes.

JC: En ese sentido, la lucha que planteas tiene bastante en común con las disputas que se han dado desde sectores de trabajadores subcontratados, que apelando a la unidad productiva de la empresa y a la función que desarrollan han planteado la exigencia de negociar sus condiciones laborales directamente con el mandante o derechamente ser incorporados a la empresa. Pienso, por ejemplo, en las trabajadoras del aseo de algunas universidades…

PK: De acuerdo. Mira, y más aún, si lo queremos ver desde un punto de vista netamente comercial, a la empresa se le abre una oportunidad de negocios, si es que se reglamenta que sólo las empresas de muellaje pueden trabajar en las zonas de extensión portuaria, empresas como ULTRAPORT, REPORT, OPVAL, etc., y por ende operar en el extrapuerto. Al mismo tiempo, a nosotros – portuarios y extraportuarios – se nos abren las posibilidades de empleo al poder trabajar en más zonas que el sólo puerto o la zona de respaldo logístico, como el Zeal en Valparaiso, por dar un ejemplo.

“Nosotros estamos por la defensa del trabajo. Y en esa defensa del trabajo, nosotros consideramos que necesitamos la ampliación del Terminal 2”

JC: ¿Cuál es la posición de tu sindicato frente a la polémica de la ampliación del Terminal 2?

PK:  Para nosotros como trabajadores portuarios, no es una polémica. Esa polémica es para ciertos sectores de la ciudadanía, que por lo demás tienen algunos conflictos de interés. Quizá lo que falta es discutir acerca de la tributación de las empresas portuarias en la ciudad, que estas dejen parte de sus ganancias en la ciudad y no sólo en Santiago, algo así como una “ley de puertos”.

JC: ¿Cuáles son esos conflictos de interés?

PK: Principalmente en los sectores inmobiliarios y turísticos, que ven como una contradicción el desarrollo industrial con el desarrollo turístico. Los grupos inmobiliarios, hoteleros y pequeños locatarios, que son los que tienen los hoteles en la costa, bares, restoranes, o futuras construcciones a la orilla del mar, y sectores medioambientalistas, que tienen posiciones sobre lo que implica el desarrollo del borde costero. Ahora, todos estos grupos, tienen intereses. Y nosotros como trabajadores portuarios también tenemos intereses. Ese interés para nosotros es el empleo, el trabajo. Nosotros estamos por la defensa del trabajo. Y en esa defensa del trabajo, nosotros consideramos que necesitamos la ampliación del Terminal 2, pero nos da lo mismo si es una empresa española, si es la MAERSK que son daneses, si es MSC que son Suizos, si es COSCO, que son Chinos, si es cualquiera. Hoy día nos toca el grupo OHL que es un grupo español. Nos guste o no, nosotros trabajamos para los grandes grupos económicos del país y el mundo, pues el capitalismo no tiene fronteras. Es nuestra realidad. Entonces nos parece irrisorio, cuando dicen que estamos abriendo la soberanía del borde costero a grupos españoles, cuando hace rato que el borde costero esta en mano de todo tipo de grupos económicos y que insisto, no es a un país, es puramente al capital, que no tiene fronteras ni banderas.

Ahora bien, estamos claros que el modelo de licitaciones responde al orden neoliberal, que no es capaz de diseñar mecanismos de inversión en infraestructura ni en espacio más que el de la rentabilidad privada. Pero lo cierto es que para que el puerto de Valparaíso siga estando vigente, siga siendo competitivo y por tanto nuestra fuente de trabajo siga existiendo, la ampliación es necesaria. Es decir, para nosotros los trabajadores portuarios la ampliación del Terminal 2 se relaciona directamente con la defensa de nuestro trabajo. Y te repito, nosotros sabemos que debemos apoyar e impulsar, una ley que obligue a una tributación mayor de las empresas portuarias, con un aporte real en la ciudad.

JC: Ese argumento parece quedar en segundo plano cuando se instala en el debate público la idea de la defensa del “patrimonio de Valparaíso” …

PK: En efecto, todos los argumentos que se levantan contra la ampliación del Terminal 2 dicen relación con la defensa del “patrimonio”, pero sólo aluden al patrimonio material. No se habla del patrimonio intangible. Cuando Valparaíso es reconocido por la UNESCO como patrimonio de la humanidad, es justamente porque es una ciudad puerto, la más antigua del Pacífico Sur, con un gremio que tiene 300 años. Es decir, la actividad portuaria es la que le da nacimiento y vida a la ciudad. Mi sindicato es de 1928, es anterior incluso al código laboral, como lo conocemos hoy. Somos uno de los gremios más antiguos. Entonces, cuando me hablan del patrimonio de la humanidad, no se dan cuenta que nosotros los trabajadores portuarios somos un gremio con 300 años de historia, que ha sufrido todas las transformaciones de la economía, la política, la cultura, y hemos estado siempre al servicio del desarrollo de la ciudad. Nos preocupa que no se tenga en cuenta el punto de vista de los trabajadores en la discusión patrimonial de Valparaíso y no se ponga en valor nuestra historia e identidad.

JC: Te iba a preguntar justamente eso. ¿Sientes que están representados los trabajadores portuarios en la discusión?

PK: No estamos representados, la perspectiva de los trabajadores portuarios queda relegada muchas veces por los movimientos ciudadanos, artísticos que hablan por nosotros y por la ciudad. No se dan cuenta cuando se habla de esta historia de la bohemia de Valparaíso, todas esas cosas románticas, se relaciona con un rubro, se relaciona con un trabajo, con los aduaneros, los lancheros, los estibadores, los tripulantes, el comercio, los bares, etc.

JC: Ha sido el trabajo portuario el que ha permitido que florezca la ciudad…

PK: La historia del puerto es la historia del movimiento de los trabajadores de la ciudad de Valparaíso. No es la historia de los arquitectos o de los artistas, que ven en su abstracción contemplativa un anfiteatro natural sobre el que pueden escribir poesía. No es eso.

“El reto de la CUT es ser una central democrática, transparente, abierta, con una estructura flexible, que incorpore la opinión de las bases y no de manera nominal, sino real”.

JC: Cambiando el tema. Eres Delegado CUT, por el sindicato de estibadores. Si uno observa los últimos grandes conflictos sociales, se puede concluir que cuando han intervenido organizaciones de trabajadores, no ha sido precisamente la CUT la protagonista, al menos no en cuanto tal. El apoyo efectivo al movimiento estudiantil provino desde el gremio docente, de los empleados públicos o desde lo que se conoció como el 4×4. En el caso de las pensiones, se levanta una estructura completamente nueva que es el NO +AFP que si bien incorpora distintas expresiones sindicales no ha tenido a la CUT como columna vertebral. Lo mismo ha ocurrido con los distintos conflictos regionales y medioambientales y sin ir más lejos, con la propia reforma laboral en que en ocasiones Bárbara Figueroa parecía más viceministra que vocera de la CUT.

Recientemente se realizó el 11° Congreso de la CUT en el que, entre otros, se aprobó la iniciativa del pacto PC – DC en cuanto a aplazar el voto universal hasta el 2020. ¿Cómo ves el panorama en la CUT? ¿Qué le espera a la Central de aquí al Primero de Mayo?

PK: Yo creo que no es menor la señal que ha dado el Colegio de Profesores y otros gremios como la CONFUSAM y la ANEF. Creo que eso representa un estado de ánimo al interior de la CUT. Yo al menos a nivel regional, participé en las discusiones por la democratización de la CUT. Lamentablemente me comió el trabajo, pero al menos con la tendencia sindical con la que he estado trabajando en la CUT, estuvimos discutiendo una propuesta de declaración de principios donde sintetizamos la declaración del 53, la del 72, y la actual, para una nueva propuesta de declaración y de estatutos. No hemos podido terminarla, pero al menos hay discusión al respecto.

JC: ¿Crees que la democratización es hoy el tema prioritario para la CUT?

PK: Yo creo que no es menor lo del voto universal, porque la única CUT que ha tenido voto universal ha sido la CUT del 72. Valga decirlo, cuando estaba el FTR en la CUT. Siendo minoría, pero con un rol importante

Ahora, yo le pregunto a los dirigentes sindicales con el voto ponderado como lo tenemos nosotros: Nosotros representamos a lo menos 100 o 150 votos cada dirigente, ¿Les preguntan a sus bases por qué dirigente van a votar en las listas regionales y nacionales? ¿Hacen partícipes a los trabajadores de base de las discusiones sobre reformas laborales? Creo que son contados con los dedos de una mano los que lo hacen.

JC: Es decir, el problema de la democratización no es un problema formal, sino que es un problema de la cultura sindical actual…

PK: Es un problema de fondo, la cultura de participación y cómo incorporamos a los trabajadores en la toma de decisiones en materia laboral y en el proyecto de país que tenemos, de Estado, de ciudadanía.

JC: ¿Cómo ves a la CUT en este sentido, en relación a NO + AFP? ¿Cuál crees que debiese ser el siguiente paso? La moción que salió del 11° Congreso fue bastante tibia…

PK: El problema es que hay – lo voy a decir así no más – un problema de egos. Ocurre que la CUT compite un poco con la coordinadora NO + AFP por la representación de los trabajadores. Y como la coordinadora es también un movimiento de trabajadores, se genera una competencia entre uno y otro, que en algunas zonas es explícito al punto de que no hay diálogo. Hoy en día, si bien la CUT dice que apoya la propuesta de NO +AFP, quiere sacar su propia propuesta de sistema provisional.

JC: Por fuera de NO + AFP…

PK: Claro. Nuestra propuesta como NO + AFP puede ser perfectible, pero a mí me parece que es una tozudez y sólo habla del ego que tienen como dirigentes de la CUT, es decir, no dar su brazo a torcer de que otra organización o coordinadora pueda tener la razón o una propuesta contundente.

JC: ¿Cuál es el peso, en tu opinión, que están teniendo los sectores disidentes al interior de la CUT? Hay toda una franja de trabajadores que se proclaman como trabajadores clasistas al interior de la CUT, que apuestan por una alternativa…

PK: Mira, la CUT no alcanza a representar ni nominalmente el 10% de la fuerza de trabajo en Chile, todavía es minoritaria y acotada al sector público y a ciertos sectores privados bien específicos. Entonces, que se vengan a arrogar hoy día la representación de los trabajadores de Chile, me parece barsa. Creo que justamente el reto de la CUT es ser una central democrática, transparente, abierta, con una estructura flexible, que incorpore la opinión de las bases y no de manera nominal, sino real. Y justamente si hay sectores que se están descolgando de la CUT, la CUT debería hacer una autocrítica, en vez de atacarlos. Porque, como te digo, el tema del voto universal no es un tema de forma, sino de fondo, de cómo incorporamos a los trabajadores y construimos un movimiento de trabajadores. ¿Cuál es el rol de los trabajadores en la sociedad? ¿Cuál es el rol de los trabajadores en la toma de decisiones del país? ¿Cuál es el rol de los trabajadores en materias de todo tipo? Creo que eso no se toma en cuenta, entonces la central de trabajadores hoy en día no lo es. Y te lo digo yo, siendo delegado CUT. Responsablemente hago la crítica.

La CUT como frente intermedio de la Concertación, y como frente intermedio de la Nueva Mayoría, como tú bien hablabas de Bárbara Figueroa como especie de viceministra, es así. Hoy en día hay una disputa de los partidos de la Nueva Mayoría por la conducción de ese espacio. Y estas expresiones disidentes y clasistas de las que me hablas, son importantes sin duda. Representan un síntoma de algo, de una crisis. Una voz que tiene que estar ahí, pero sigue siendo minoritarias, porque mientras tengamos este sistema de padrón, quien tenga la capacidad de pagar por más votos va a seguir gobernando. Ahora, no deja de ser importante, el llamado a nuevas elecciones en la CUT y las impugnaciones que se hicieron. Son esfuerzos por democratizar la CUT, que tampoco hay que desechar.

JC: Y, por fuera de la CUT, ¿Cómo ves el panorama? ¿Cuál sería tu llamado a las distintas expresiones que están por fuera de la CUT hoy día tratando de levantar un tema distinto, por ejemplo, aquellas agrupadas en torno al CIUS y el “Primero de Mayo Clasista” que se viene dando hace un par de años?

PK: A mi modo de ver, voy a ser bien honesto con que es mi modo de ver personal, creo que en Chile hay como se dice, muchos caciques y pocos indios. Todos quieren ser la organización no sé cuánto, la coordinadora no sé cuánto, siendo que hoy día lo que nos falta es un movimiento de trabajadores organizado. Para hacer un movimiento de trabajadores organizado necesitamos trabajadores con un mínimo de conciencia gremial y una verdadera vocación de unidad, generosa. Y esa conciencia gremial se logra problematizando tus condiciones laborales inmediatas, cotidianas.

JC: Preocuparnos de los zapatos antes que de la caja de los zapatos…

PK: Claro, o sea el problema del salario es importante, no es menor. Que nuestros compañeros tengan para comer y que les alcance con lo que ganan para vivir sin tener dos tres, cuatro empleos. Un trabajador así de precarizado no tiene vida, menos espacio para plantearse la organización sindical. Las grandes transformaciones al sistema y al modelo son importantes, pero no podemos dar estas discusiones si los trabajadores no tienen la guata llena, un empleo digno, condiciones de seguridad mínimas. Tenemos que dar esas peleas inmediatas y creo que el rol del dirigente es a la vez, visualizar y proyectar cosas de más largo plazo, transformaciones profundas. Pero no podemos jugar a ser vanguardia y en función de una supuesta claridad política de unos pocos, tensionar al movimiento de trabajadores, llevarlo a una lucha que no hace sentido en la que siempre terminan siendo los mismos dirigentes los protagonistas. No puedes dar ninguna lucha si no tienes gente, es una cosa matemática.

JC: Lo que nos planteas es que no obstante la emergencia de los grandes movimientos sociales por “temas país”, la precarización salvaje que ha instalado el neoliberalismo en Chile nos debiera hacer mirar las tareas que asumió el sindicalismo a principios del siglo XX…

PK: Es interesante que me lleves a ese período histórico, porque ese sindicalismo de 1900 no existía solamente en función de cosas inmediatas. Las sociedades de apoyo mutuo, las mancomunales, se organizaban en función de necesidades colectivas, la enfermedad, la vejez, la muerte, la educación, la cultura… No era solamente el problema del salario, era el problema de las condiciones de vida, y problematizar eso en función de aspectos culturales y organizativos, que era como el sindicato podía organizar la vida misma, en función con las expresiones deportivas, culturales, que se yo.

Hoy en día el sindicalismo ha perdido eso. Desde la creación del código del trabajo, los sindicatos pasamos a ser una especie de departamentos de administración de recursos humanos. Perdimos toda capacidad de poder plantear problemas país, problemas de decidir nuestro modo de vida. Porque lo que hacían las asociaciones de trabajadores, era constituir sus propias políticas, es decir, incidían en toda la vida pública. Creo que es importante rescatar esa experiencia del movimiento de trabajadores de principios de siglo, previo a la legislación laboral, en la cual el sindicato era una organización vital, comunitaria, de expresión de la sociedad. Obviamente hoy en día las transformaciones del mundo del trabajo y la dislocación del trabajador y su entorno juegan un poco en contra.

JC: ¿Crees que la estructura de sindicato como la conocemos está un poco añeja? ¿Se ha adaptado la estructura sindical a la nueva organización del trabajo?

PK: Sí, claro que sí, pero tampoco eso puede darle paso a estas tesis posmodernas de que el sujeto hoy en día no es el trabajador sino el profesional precarizado, el poblador, el estudiante, y que por tanto organizarnos en sindicatos, no tiene sentido. Tampoco es por restarle valor a otros sujetos, pero si hoy en día todo el mundo vende su fuerza de trabajo, de una u otra forma el contexto, el parámetro de comparación, el modo en que lo haga cada quien puede variar, pero hoy en día, el trabajador sigue siendo el centro de la discusión.

“Hoy en día tenemos que ver cómo profundizamos nuestra demanda en función de una política concreta, es decir, la abolición del sistema previsional que tenemos en Chile”

JC: Pablo, también eres vocero NO + AFP por la Quinta Región Interior. ¿Cómo se proyecta el año para NO + AFP? ¿Cuáles son los desafíos para el primer trimestre 2017?

PK: Tenemos la movilización del 26 de marzo. Su éxito va a depender de la correlación de fuerzas que podamos crear. No depende sólo de nosotros. Es un año electoral, lo que tensa un poco las cosas. Cada uno quiere un poco de agua para su molino, y eso divide a los trabajadores.

JC: Ha trascendido a la luz pública este tipo de tensiones en el contexto del año electoral, conflictos entre la dirigencia nacional y las dirigencias territoriales de NO + AFP…

PK: Hay sectores dentro de la Coordinadora NO + AFP que piensan que nosotros deberíamos ser un actor en ese escenario. Lo único que yo puedo decir es que si hoy en día nosotros como coordinadora tuviéramos una opción presidencial eso le quitaría transversalidad a la demanda. Hemos logrado interpelar a sectores tanto de derecha, izquierda y centro, y creo que abanderizarnos por uno u otro candidato no nos corresponde. Cada persona debería sentirse libre de votar o no votar por quien quiera. Creo que existe mucha ansiedad de ser protagonistas en algunos sectores.

JC: La forma en que se gesta NO + AFP parece ser una cuestión que se reitera en el periodo reciente. Me refiero a la tendencia a levantar plataformas, coordinadoras monotemáticas o sectoriales para enfrentar los conflictos vitales que nos impone este régimen económico. ¿Crees que es una estructura a repetir? ¿Crees que es la forma de lucha que debiesen adoptar los trabajadores en lo futuro?

PK: No, no. No creo que sea la forma de lucha que tengan que adoptar los trabajadores. Es la estructura que nos hemos podido dar en función del tiempo y la experiencia que hemos venido acumulando, pero no es “la” forma.

JC: ¿Qué balance haces de NO + AFP el 2016?

PK: Yo creo que hay un balance positivo del año 2016, en función de que logramos instalar nuestra demanda en la sociedad, fue parte de toda la discusión pública y social. Creo que es un balance importante, pero hoy en día tenemos que ver como profundizamos nuestra demanda en función de una política concreta, es decir, la abolición del sistema previsional que tenemos en Chile. Hoy día estaba leyendo una estadística que decía que 1.300.000 personas se cambiaron al fondo E, que para nosotros es muy importante porque el fondo E se invierte en el mercado interno del país. Y si tenemos toda esa plata como respaldo del fondo E, podemos plantearnos resolver problemas tan importantes como por ejemplo en la inversión minera. No tendríamos que estar pidiendo a capitales internacionales que liciten proyectos mineros que necesitamos hoy día desarrollar. Podría ser la plata del mismo fondo E que explote eso, si los trabajadores ponemos a disposición del país nuestros recursos para poder licitar proyectos mineros que son esenciales para el desarrollo del país. Y eso abre una discusión importante en lo que es la matriz productiva, el patrón de acumulación del país.

JC: Hay corrientes que postulan que el problema se resuelve si deshacemos la reforma de los multifondos impulsada por Lagos el 2002.  ¿Qué opinas al respecto?

PK: No, no. Nosotros tenemos la propuesta del sistema de reparto solidario y aporte tripartito. Pueden leerla, pueden estudiarla, hay bastante información al respecto. No hago concesiones con eso

JC: Para finalizar. ¿Cómo ves, como dirigente sindical, como trabajador, el proceso que se está generando en Valparaíso a raíz de la nueva alcaldía?

PK: Me parece positivo. Creo que es importante. Espero que no sea como Cuba

JC: ¿En qué sentido?

PK: El socialismo no se puede hacer en un puro país, así como no se puede transformar nuestro país en una pura comuna. Sin embargo, no deja de ser importante. Creo que es importante que la alcaldía pueda tener apoyo de la ciudadanía, pero también creo que ellos deberían aprender a escuchar más a los sectores de trabajadores. Creo que les falta permearse más con el movimiento sindical y con quienes levantan en el fondo la ciudad, que son los trabajadores.

Creo que están muy influenciados por movimientos algo elitizados que piensan que las consideraciones de orden cultural, patrimonial de nuestra ciudad están por sobre las necesidades de alimento y trabajo que tiene la gente, como lo vemos por ejemplo en la discusión sobre el Terminal 2. La verdad es que no entienden mucho de puerto, deberían ser un poco más humildes, asumir eso y conversar más con nosotros.

3 comentarios sobre ““La historia del puerto es la historia del movimiento de los trabajadores de Valparaiso”

  • el 15/02/2017 a las 01:58
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    la oposición al proyecto TCVAL, tiene que ver con el lugar donde se quiere construir, como primera cosa.
    los segundo es las ilegalidades que comete la empresa portuaria al concesionar, ese frente de atraque.
    tercero son las normas ambientales
    es decir acá se violan leyes que la República se dio, para ser respetadas por todos, me parece que lo se debe defender como dirigente sindical es el trabajo, pero, por sobre todo la legalidad, porque asi como hoy violan normas y leyes, que el compa desconoce, se pasaran por buena parte, las cagonas leyes laborales que hoy se tienen, a proposito, Martinez de la cut, tambien estaba de acuerdo con la ampliación y con el mall…..

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