El debate en torno al EUNACOM

Por Nicolás Orozco

Gran polémica se ha levantado durante las últimas semanas a causa de la publicación de los resultados del Examen Único Nacional de Conocimientos de Medicina, más conocido como EUNACOM, la prueba que deben aprobar aquellas personas del estamento médico que quieran trabajar en el sistema público de salud, y también aquellas personas que egresaron en el extranjero y quieran revalidar su título en Chile. El principal debate se ha dado en torno al alto porcentaje de personas egresadas en el extranjero que reprobaron la prueba (73,2%), lo que obligaría a casi 300 médicos a dejar de servir en el sector público de salud desde el pasado 14 de febrero.

Tras la orden del Ministerio de Salud (MINSAL) de revisar caso a caso los médicos que serían despedidos, y ante la súplica de las municipalidades para que se extendiera el plazo, aún hay incertidumbre sobre lo que ocurrirá con esos médicos. Sin embargo, los profesionales que deberán ser desvinculados no son los únicos ni los más perjudicados. Las personas que se deben atender en el servicio público son los más afectados. El sector de la población que se atiende en hospitales públicos o consultorios (más del 70% del total) es el mismo que viene sufriendo desde hace varios años la falta de médicos generales y especialistas, lo que hace que este debate en torno al EUNACOM sea más urgente y tenga otra disputa subyacente: la crisis del sistema de salud, especialmente en lo que respecta a la falta de recursos humanos.

Críticas al examen.

El examen, requisito para trabajar en el sector público de salud, ha recibido diversas críticas desde algunos sectores incluso antes de que se implementara, en 2009. El principal argumento es que una prueba estandarizada no es del todo apropiada para evaluar las competencias que debería tener un profesional habilitado para trabajar en el sector público. Y esto no es porque se crea innecesaria una evaluación de la calidad (cosa irrefutablemente necesaria), sino que es debido a la ambigüedad en torno al concepto de calidad. Tal como expone el médico Julio Sarmiento(1), el hecho de limitar la calidad tan solo a la dimensión técnica del proceso educacional va en claro detrimento del proceso formativo de un profesional integral. Muchas escuelas de medicina priorizan la formación de sus estudiantes con el objetivo de alcanzar un buen puntaje en la prueba, dejando de lado otros aspectos importantes de un buen profesional, tales como los aspectos valóricos, o de formación en otras áreas (salud pública, gestión, calidad en la atención, entre otras).

Sin importar cuán innovadores e integrales sean los planes educativos que tengan las universidades, el hecho de que el examen que te valide como un profesional apto mida una cierta cantidad de contenidos memorísticos mínimos, hace que cualquier intento de enseñanza que vaya más allá de ese marco de contenidos sea visto como algo innecesario, que sale de la realidad educativa y profesional, y que en la práctica no tendrá utilidad alguna. Muy de la mano con el sistema mercantil que impera: si no se mide, no vale la pena la “inversión”.

Otro punto que se ha criticado es la poca transparencia en el proceso de diseño y administración del examen. Desde su creación, la elaboración de preguntas y la administración del examen ha estado en manos de la Asociación de Facultades de Medicina de Chile (Asofamech), entidad privada que reúne a las escuelas de medicina de las universidades chilenas. Es decir, son las mismas facultades de medicina quienes deciden qué cosas preguntar para validar o no a las personas que quieran trabajar en el sistema público.

El doctor Guillermo Guevara, médico egresado de la UC, fue el mejor puntaje del examen en 2009. El doctor, si bien tiene una empresa dedicada a preparar personas para el EUNACOM (especialmente a personas egresadas del extranjero), es sumamente crítico con la prueba, e identifica varios puntos donde se refleja la falta de transparencia: la poca y nula posibilidad de hacer una revisión del examen, las amplias potestades de la Asofamech y la poca disponibilidad de información que esta asociación permite, además de la poca regulación que el MINSAL o el Ministerio de Educación (MINEDUC) pueden hacer en torno al EUNACOM son algunas de las críticas que hace este médico(2).

La falta de profesionales y el examen.

Otra acusación que se le ha hecho al EUNACOM es que es discriminatorio, debido al alto porcentaje de médicos extranjeros que año a año reprueban y se ven imposibilitados para ejercer su profesión en el sistema público. Esta crítica ha sido hecha por asociaciones de médicos egresados en el extranjero, algunas personas del Colegio Médico y algunos parlamentarios, entre otros.

Más allá de reflexionar sobre las causas de este alto nivel de reprobación, hay que poner un elemento fundamental en el tapete y que debe ser parte de este debate: el sector público de salud está falto de médicos generales y especialistas. Según datos del MINSAL, la brecha de especialistas en el Sistema Nacional de Servicios de Salud es de aproximadamente 3.500 médicos(3). A pesar del plan de formación que el Gobierno propuso y de las medidas que apuntaban a retener a los médicos en el sector público, no ha habido una disminución significativa de este brecha, y no hay un buen pronóstico respecto a la efectividad de estas políticas. Quien más sufre esta falta de profesionales es el pueblo chileno, que no tiene el dinero suficiente para atenderse en el sistema privado de salud que por hoy concentra recursos humanos e infraestructura.

Durante mucho tiempo la lista de espera para consultas de especialidad ha bordeado la cifra de 1.600.000 personas, mientras que la lista de espera por intervención quirúrgica bordea las 250.000 personas.

Ante este último punto, es necesario admitir el innegable aporte que han hecho las personas extranjeras en el sistema público, ya que han llegado a cubrir el vacío que los médicos egresados en Chile lamentablemente evaden, sobre todo en la atención primaria. De los aproximadamente 5.000 médicos que trabajan en el sector público, unos 1.400 son egresados en el extranjero(4). Además, un 80% de las personas está de acuerdo con que se fomente el arribo de médicos extranjeros a nuestro país(5), a pesar de la campaña de terror que han hecho ciertos sectores políticos con respecto al tema de la inmigración.

Evaluar la calidad de los médicos que quieran trabajar en el servicio público es algo que de todos modos debe hacerse, sobre todo ante la permisividad del mercado educacional que ha provocado un boom de escuelas de medicina en el país desde hace varios años. Esto ha dado pie para muchas irregularidades: carreras técnicas inventadas, prácticas profesionales sin supervisión, contenidos entregados por profesores de mala calidad, entre otras. El argumento de que el EUNACOM es necesario “para medir calidad’’ es un argumento prácticamente inválido. Esto debido a que si se acepta el EUNACOM como mecanismo válido se está reduciendo la calidad de los profesionales a su capacidad de memorizar preguntas y responder una prueba estandarizada, lo que va en claro perjuicio del proceso de formación que las universidades pueden y deben entregar al estudiantado.

A mi parecer, el debate no debe centrarse en simplemente excluir a estos médicos que han hecho un innegable aporte a la salud pública en un período de crisis, sino que la discusión se debe dar priorizando dos temas:

I. Es necesario reformular el EUNACOM o de plano cambiarlo. Existen varias propuestas que apuntan a generar nuevos instrumentos. Por ejemplo, egresados de la Escuela Latinoamericana de Medicina que trabajan en Chile han propuesto un servicio social que dure dos años y que se constituya como un proceso educativo y de acomodación para los egresados foráneos. También se ha propuesto que el ente que diseñe y administre la prueba no sea un ente privado con claros conflictos de interés, sino que sea un organismo autónomo y que asegure la calidad del diseño y la transparencia en la administración, tal como dice la propuesta de Médicos por Chile. Por lo tanto, el problema no es la falta de propuestas, es que aquellas personas encargadas de legislar han hecho vista ciega a esta problemática y no hay voluntades políticas para generar un nuevo instrumento habilitante.

II. La grave falta de especialistas que sufre el sistema público de salud no debe obviarse, y excluir a casi 300 profesionales de la red pública es un lujo que las autoridades sanitarias no pueden darse. Como dije, sin duda que a esas personas se les debe evaluar su calidad como profesionales (y en todos los aspectos que esto conlleva, no solo lo técnico), pero mientras los médicos egresados de universidades chilenas no vayan a trabajar al sistema público, el aporte que hacen los médicos extranjeros pasa de ser valioso a ser algo urgente y sumamente necesario. Y en la misma línea que el punto anterior, más allá de seguir realizando el examen año tras año, se debe pensar desde ya en un proceso de acompañamiento y preparación para que estos médicos puedan trabajar en el sector público. Y con preparación no me refiero a las empresas que actúan como ‘’preuniversitarios de EUNACOM’’, ya que además de que son servicios caros (que se añaden a los casi $600.000 pesos que deben pagar para rendir el examen) y en su mayoría hechos con afán lucrativo, muchas veces los médicos no disponen del tiempo para acudir a estas preparaciones, ya sea por carga laboral o porque no se les dan las facilidades necesarias.

A la hora de pensar en soluciones para la crisis que padece el sistema de salud se deben considerar medidas puntuales que resuelvan ciertos problemas, pero en su mayor parte se deben pensar soluciones integrales que puedan reunir todas las aristas de dicha crisis y brindar arreglos estructurales. Por lo mismo, es imperativo pensar en una alternativa al EUNACOM no solo por el hecho de ser una prueba estandarizada con bastantes polémicas, sino que a modo de generar un instrumento que en primera instancia ayude a disminuir la brecha de recursos humanos, y que también apunte a generar un perfil de profesional de la salud que sea un verdadero aporte para la construcción de una salud digna para el pueblo chileno.

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(1) El EUNACOM: Una discusión necesaria sobre calidad y estandarización – Julio Sarmiento. Disponible en: http://cms.colegiomedico.cl/Magazine/2013/53/1/53_1_5.pdf
(2) Seminario de investigación ‘’Alcance e implicancias de la transparencias en el EUNACOM’’ – Guillermo Guevara. Disponible en: https://drive.google.com/file/d/0B1T0NetPWdjuM1EyQlYwTmJ1T2ZNSlgwR1dZUmZ0WHRoSkpB/view?pref=2&pli=1
(3) http://www.latercera.com/noticia/por-que-no-se-revierte-el-deficit-de-medicos-especialistas-en-chile/
(4) http://www.lahora.cl/2017/02/7-datos-entender-la-crisis-los-medicos-extranjeros/
(5) CADEM, diciembre 2016.

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