Aurora Roja N°48: Resumen semanal

CRISIS HUMANITARIA A NIVEL MUNDIAL: EL CAPITALISMO MATA

En pleno siglo XXI solo en cuatro países del mundo más de veinte millones personas corren el riesgo de morir de hambre: Yemen, Somalia, Nigeria y Sudán del Sur. Es la catástrofe humanitaria más grave desde finales de la Segunda Guerra Mundial según el Secretario General de la ONU, António Guterres.

Mientras no hay dinero para comida, las grandes potencias como Estados Unidos y Alemania anuncian un importante aumento de su gasto militar. La miseria no sólo se reduce al hambre, sino a las enfermedades y epidemias que conlleva.

Sudán del Sur sufre de una guerra civil, que se ha recrudecido desde la declaración de su independencia en 2011. Lo que se ha denominado como “conflicto interno étnico”, no es más que un eufemismo para denominar la disputa entre facciones apoyadas por distintas potencias para hacerse del petróleo y las maderas exóticas de dicho país.

Nigeria, el país con la mayor población de África, es azotado por el conflicto entre Boko Haram, parte del Estado Islámico, con el Gobierno central. El noroeste es la zona de disputa, y el conflicto hace difícil el abastecimiento de la población nigeriana que habita dicha zona.

Somalia está azotada por una inestabilidad permanente debido a guerras civiles que se arrastra desde hace más de 20 años, transformándolo en un país totalmente desintegrado (Estado Fallido), existiendo de facto cuatro gobiernos: Somalilandia, Puntlandia, Galmudug y Somalia (sólo este último cuenta con reconocimiento internacional). Las intervenciones “humanitarias” internacionales desde los 90 no han podido solucionar la crisis, y sumado a una severa sequía, gran parte de su población se mantiene en situación de hambruna.

Finalmente, Yemen es el país con conflicto más intenso. Luego de movilizaciones durante la “primavera árabe” este país entró en guerra civil que ha adquirido el carácter de una guerra internacional, pues es un espacio de disputa directa por la hegemonía regional en Medio Oriente entre Arabia Saudita e Irán. Estados Unidos sigue vendiendo armamento al primero y mediante su programa de drones contribuye a realizar bombardeos. Estos son los considerados “daños colaterales” del capitalismo, que en lugar de distribuir alimentos le es más rentable en estos países la distribución de armas.

HOLANDA: CONTENCIÓN DE LA ULTRA-DERECHA

El pasado 15 de marzo se celebraron las elecciones parlamentarias en Holanda. La ultraderecha, liderada por Geert Wilders del Partido por la Libertad (PVV) sólo obtendría un 13,1% de los votos, debiendo alcanzar aproximadamente unos 20 de 150 escaños y manteniendo sus votaciones obtenidas en elecciones pasadas.

El primer puesto se lo lleva el Partido Liberal (VVD), encabezada por el primer ministro saliente Mark Rutte, quienes habrían obtenido un 21,3% de los votos y 33 escaños, perdiendo 5 puntos respecto a las elecciones pasadas. Su aliado en el gobierno anterior, el Partido Socialdemócrata, es el gran perdedor de la jornada, pasando de un 24,8% de los votos en las elecciones pasadas a un 5,7%: de 38 escaños pasaron a sólo 9.

Por la izquierda sorprendió el Partido Izquierda Verde (GroenLinks), quien obtuvo su mejor resultado de la historia: 14 escaños en el Parlamento. Su líder, Jesse Klaver, es hijo de padre inmigrante marroquí y madre de origen indonesio, reconociéndose como seguidor de Bernie Sanders. Klaver se transforma en el alter-ego del fascista Wilders, pudiendo en las próximas elecciones verificarse una situación similar a la que vivió Austria hace unos meses entre el choque entre la ultra-derecha y el Partido Verde.

Estas elecciones ratifican tibiamente las tendencias de la política europea: crecimiento leve pero sostenido de la ultra-derecha; descenso de votación de los partidos conservadores-liberales y socialdemócratas tradicionales, quienes han desarrollado políticas neoliberales en sus países, desmantelando los otrora Estados de Bienestar; auge de alternativas críticas al sistema neoliberal desde la izquierda pero que aún no logran superar a la ultra-derecha.

HUELGA DE MINERA LA ESCONDIDA: EJEMPLO DE RESISTENCIA DE LOS TRABAJADORES

Este lunes 20 de marzo se cumplieron 40 días de huelga de los trabajadores de la Minera Escondida y pareciera poder extenderse por varias semanas más. Los trabajadores están defendiendo las conquistas alcanzadas durante más de 20 años de lucha sindical solicitando mantener dichas conquistas, evitar una profundización de la explotación laboral y exigir que los beneficios sean extensivos a los futuros trabajadores de la empresa.

Como contraparte, la empresa ha mantenido su intransigencia, aunque pareciera que su estrategia para esta movilización no está dando buenos resultados. En un primer momento, la empresa tenía considerada que la huelga podría extenderse hasta por dos meses. Sin embargo, no contaban con que los trabajadores de Escondida tienen capacidad de huelga para al menos 3 meses.

La empresa pretendía recuperar las ganancias pérdidas durante los días de huelga posteriormente, a través de la baja de los beneficios a los trabajadores y el ingreso de nuevos trabajadores bajo condiciones de contratación mucho más precarias. Sin embargo, la resistencia y lucha de los trabajadores ha parecido cambiar el panorama. En estos momentos se puede apreciar en toda su magnitud el conflicto capital-trabajo: no hay relaciones armoniosas entre trabajador y empleador, pues los intereses del empresario afectan directamente el bolsillo y las condiciones de vida del trabajador.

El resultado de esta huelga puede consolidar los fracasos de las últimas grandes huelgas de los trabajadores, como sucedió en las negociaciones del año pasado de los trabajadores de Sodimac y del Sector Público. O bien, puede transformarse en una primera victoria del año que podría marcar las sucesivas negociaciones de trabajadores. Entreguemos toda nuestra solidaridad de clase a las trabajadoras y trabajadores del Sindicato N° 1 de Minera La Escondida para que se transforme en una victoria de toda la clase trabajadora de nuestro país.

MINERA DOMINGA: PUTREFACCIÓN DE LA CASTA POLÍTICA

La polémica generada en torno al rechazo del proyecto de Minera Dominga ha mostrado una vez más el oportunismo y desfachatez de la casta política nacional. Primero, fue noticia una vez más las actuaciones de Sebastián Piñera para proteger sus intereses personales económicos mientras era Presidente. Intercedió para bajar un proyecto termoeléctrico en la zona y así despejar la cancha para su proyecto de Minera Escondida, cuyas acciones vendería por más de 6.765 millones de pesos luego de dicha jugada (según consigna reportaje de Radio Biobío). La Nueva Mayoría destapa dichos antecedentes unos días antes de la votación del proyecto en la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Coquimbo, donde se realiza una reñida votación entre los miembros de una misma coalición política que contaba con los mismos antecedentes. Los Seremis de Minería, Vivienda, Obras Públicas, Medio Ambiente y Economía votan a favor del proyecto; mientras que Desarrollo Social, Transporte y Telecomunicaciones, Agricultura y el Intendente, vota en contra, quedando como héroe de la jornada.

La comunidad de La Higuera, pueblo donde se iba a construir el proyecto se muestra dividido. Mientras vecinos celebraran el rechazo al proyecto, otros ponían barricadas en señal de protesta. La ciudadanía de Chile celebraba. Sin embargo, la derecha no se quedaría tranquila. Anunciaría acudir a los Tribunales Ambientales para defender el proyecto y, al mismo tiempo, comienza a orquestar una campaña comunicacional al respecto.

Nuevamente la familia de Bachelet será el blanco. La hija menor de la Presidenta tendría unas hectáreas insignificantes en la zona, pero que gatillarían un escándalo político, ya que la derecha ocuparía todo su poder de propaganda al respecto. Y así la casta política y sus medios de comunicación una vez más muestran su putrefacción. Establecerían un empate entre el corrupto de Piñera, que por el negocio se embolsó más de 6.500 millones de pesos mientras que la hija de Bachelet compró media hectárea por 6 millones 500 mil pesos. Sin ánimos de defender la supuesta actividad de especulación inmobiliaria de la hija de Bachelet, la comparación entre ambos intereses es absurda.

No importa que los intereses de la hija de Bachelet sean equivalentes a menos del 1% de lo ganado por Piñera: el empate se ha instalado. Y el problema no es el aumento a la deslegitimación del Gobierno, sino que con este juego comunicacional la derecha activa el lobby de Minera Dominga para que obtenga un resultado favorable en tribunales y aprovecha de proteger a Sebastián Piñera, cambiando el foco de atención.

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