Aurora Roja N°63: Resumen Semanal

WEICHAFE LUIS Y PATRICIO ASESINADOS POR EX CAPITÁN DE CARABINEROS

En la noche de este sábado 10 de junio, fueron asesinados los weichafes Luis Marileo y Patricio González, en el contexto de una acción de recuperación en el Fundo Los Encinos, comuna de Los Sauces en la Provincia de Malleco.

Los medios de comunicación de la clase dominante han enmarcado la acción como una “defensa legítima” del latifundista Ignacio Gallegos Pereira, ex Capitán de Carabineros, en el contexto de un hecho de delincuencia “común”.

El pueblo mapuche – y el pueblo chileno – nuevamente están de luto por la pérdida de estos weichafe. Se suman a la lista de compañeros caídos en los últimos años, tales como Alex Lemún, Jaime Mendoza Collío, Matías Catrileo o Macarena Valdés. La represión y persecución no eran desconocidos para Luis y Patricio. Luis sufrió una larga persecución política y judicial, siendo detenido por la policía varias veces y enfrentando prisión política, que lo llevó a sostener una larga huelga de hambre para exigir mejoras carcelarias y justicia.

El asesinato de Patricio y Luis deja en evidencia el conflicto abierto que existe en el Wallmapu, donde se encuentran en guerra de liberación los mapuche que reivindican sus tierras y territorios frente a los usurpadores terratenientes y empresas forestales, avalados por el Estado de Chile. Ante las mentiras del Estado y sus medios de comunicación, nuestra solidaridad con la familia de los weichafe Patricio y Luis, y con sus comunidades. Si uno cae, miles se levantan.

TENSIONES EN EL MEDIO ORIENTE: AISLAMIENTO DE QATAR

Estos últimos días ha sido noticia el quiebre de relaciones diplomáticas entre Arabia Saudí, Yemen, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Egipto y Bahréin, con Qatar. Este país es sede de la Base Militar más grande Estados Unidos en Medio Oriente y uno de los hub (punto de conexión de vuelos) más importantes del mundo. A pesar de ello, el grupo de países liderado por Arabia Saudí cortaron relaciones, prohibieron el uso de espacio aéreo para los vuelos comerciales, sumado a un bloqueo marítimo y terrestre e incluso, han amenazado de cortar el acceso a agua potable, pues Qatar se abastece en gran medida desde Arabia Saudí.

¿Por qué dichos países tomaron esa decisión? A primeras luces resulta difícil de responder, pues estos países actuaban en bloque como gobiernos títeres de Estados Unidos. Sin embargo, la chispa que detonó el conflicto habrían sido las declaraciones del emir (Jefe de Estado) de Qatar, Tamim Bin Hamad Al Thani, quien afirmó que “una guerra contra Irán sería una locura, ya que desaparecerían todos los países del Golfo”. Asimismo, agregó que “Trump no iba a durar en el poder”.

Los países que han iniciado las hostilidades han tratado de sostener que el quiebre se debería a que Qatar apoya a los Hermanos Musulmanes, al ISIS y a Al Qaeda, aun cuando éstas dos últimas organizaciones estén inspiradas en el wahabismo, doctrina del Islam cuyo jefe espiritual es el Rey de Arabia Saudí. Por otro lado, Rusia y China ya anunciaron su apoyo al Gobierno de Qatar. Los movimientos en el tablero geopolítico mundial no se hicieron esperar.

Esta tensión en el corazón de Medio Oriente puede tener repercusiones en el precio del petróleo y el gas natural licuado, pues Qatar es el mayor exportador del mundo de este último. Se fortalece la presencia de Rusia en la zona y Estados Unidos puede responder con mayor agresividad. Una cuestión no muy lejana es que se promueva un golpe de Estado en Qatar, pues como todo país con monarquía, no faltan los familiares que quieran asumir como reyes (en este caso, como Emir). De seguro, estas semanas se intensificarán las acusaciones en contra de Qatar como financista del terrorismo, país con grandes niveles de esclavitud, corrupción con la FIFA para llevarse el mundial de 2022 y mencionar que el actual Emir está en el poder mediante un golpe de Estado a su padre. Todos puntos ciertos, pero no muy distantes a la realidad de los acusadores. Una vez más, es el interés geopolítico de Estados Unidos el que dibuja la frontera entre el bien y el mal.

Qatar pareciera convertirse en el nuevo peón sacrificado por la “guerra contra el terrorismo”. No se puede estar bien con todos y esto le pasó la cuenta a Qatar, quién tendrá que decidir si da paso atrás en su política de alianza con Irán y Rusia entregándose a las manos de Trump o profundiza el quiebre con EEUU y Arabia Saudí arriesgándose a desaparecer del mapa.

SEBASTIÁN PIÑERA Y MANUEL OSSANDÓN: MUESTRA DE LA IGNORANCIA DE LAS ELITES CHILENAS

En estos últimos días fueron noticia dos hechos: la entrevista de Manuel Ossandón en “Tolerancia 0” y las declaraciones de José Maza, quien trató a Sebastián Piñera como bruto. Ambos candidatos presidenciales de la derecha fueron tratados como tontos por las redes sociales, cuestión que no es nueva, pero se intensificó las últimas semanas.

Al respecto, cabe recordar la canción de Los Prisioneros: “por qué los ricos tienen derecho a pasarla tan bien si son tan imbéciles como los pobres”. Más allá de detenerse en la ignorancia demostrada por Ossandón o alguna de las innumerables piñericosas, resulta significativo observarlas como muestra de un bloque dirigente en decadencia que se disputa lo público como mero botín de guerra y oportunidades de negocios.

Las intervenciones de Piñera, Ossandón y también las de personeros como Hasbún, Moreira, Von Baer o Hoffman se han convertido en despliegues cotidianos de mediocridad, prejuicios, falta de vergüenza y un completo desconocimiento de la realidad nacional que si bien, de cuando en cuando se convierten en objeto de burla, lo cierto es que han subido el umbral de tolerancia del público criollo de la política-espectáculo a niveles preocupantes.

No cabe duda que esto es en parte la causa de que los dueños de la pulpería hayan decidido de un tiempo a esta parte tomar en sus propias manos la vocería de la oligarquía chilena: Cada vez es más habitual observar a los grandes señores ensuciándose las manos en vocerías de los gremios, en redes sociales o directamente en el acontecer político.

Lejos de ser motivo de risas, la aguda decadencia de la clase dirigente debe ser un llamado de urgencia a las distintas tendencias de izquierda y a las franjas de pueblo organizado a fortalecer las redes de trabajo y lucha, a profundizar la formación política y agudizar la propaganda pues sólo la emergencia de un proyecto de poder alternativo hará de esta vergüenza nacional una verdadera oportunidad para los de abajo.

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