Disputas en Europa

Por Javier Pineda, Aurora Roja

El escenario político de tres gigantes de Europa ha estado removido las últimas semanas. El Reino Unido sigue conmocionado luego de los resultados electorales, en los cuales el Partido Conservador perdió su mayoría legislativa; en Francia Emmanuel Macron logra una aplastante victoria en la primera vuelta de las elecciones legislativas y en España, esta semana se votó la censura en contra del Gobierno de Mariano Rajoy.

Reino Unido: le sale el tiro por la culata al Partido Conservador

En el Reino Unido, Theresa May, actual Primer Ministra disolvió la Cámara de los Comunes y convocó a elecciones anticipadas con el objetivo de mejorar su mayoría parlamentaria para así negociar en mejores condiciones con la Unión Europea el Brexit. El Partido Laborista, encabezado por Jeremy Corbyn, marcaba más de 20% de preferencias menos que el Partido Conservador. Sin embargo, el tiro salió por la culata.

Corbyn dejó atrás el neoliberalismo impulsado por Tony Blair y Anthony Giddens en los últimos años. En cambio, posicionó un discurso y un programa “clásico” de izquierdas: renacionalización de servicios públicos; fin al endeudamiento para la educación; aumento de derechos laborales y empleo. Esto le permitió crecer en las últimas encuestas y revitalizar al Partido Laborista que venía de capa caída en las últimas elecciones.

Por el otro lado, Theresa May siguió con su programa de austeridad y sin una propuesta clara para el Brexit, generando “angustia” en gran parte del electorado que quiere certezas al respecto. Esto produjo que en las elecciones el Partido Conservador perdiera la mayoría absoluta, disminuyendo de 330 a 318 escaños, alcanzando sólo un 42.4%, mientras que el Partido Laborista alcanzó un 40% de los votos y 262 escaños. Sólo a través de una alianza con el Partido Democrático Unionista de Irlanda del Norte podrá seguir gobernando con un gobierno de minoría, aunque estos escuálidos resultados electorales podrían producir que la saque incluso su mismo partido.

La salida del Brexit se suaviza y disminuye la posición de fuerza del Reino Unido. Sobre todo, respecto a aquellas materias que regularán a los ciudadanos europeos habitando en Reino Unido, los cuales alcanzan un 3.2 millones de habitantes.

No obstante el resultado electoral, resulta de interés para la izquierda mundial la apuesta de Corbyn. Representa una oportunidad para la socialdemocracia que viene agonizando en el resto de Europa, y su experiencia se asimila más a la de Bernie Sanders que a la de Podemos o Francia Insumisa. Su programa está en el marco del programa tradicional de la socialdemocracia europea y abandona el discurso neoliberal. Por lo demás, logra arrebatarle votos e impedir el crecimiento de la extrema derecha (UKIP) en los distritos obreros. Asimismo, impide el nacimiento de fuerzas a la izquierda del Partido Laborista, fenómeno que ocurrió en España, Francia y Grecia con mayor fuerza.

Francia: neoliberales con caras nuevas se consolidan en la Asamblea Nacional

Emmanuel Macron se consolida en el Gobierno de Francia. Luego de su apabullante triunfo a Marine Le Penn en las elecciones presidenciales, hace una semana obtuvo un gran triunfo en las primarias de las elecciones de la Asamblea Nacional, ratificando dicho resultado en la segunda vuelta.

Esto le ha permitido al establishment consolidar caras nuevas provenientes de la misma elite. El Partido En Marche! obtuvo 343 de 577 diputados en la Asamblea Nacional, alcanzando un 60% de los escaños de ésta. Esto le permitirá impulsar cualquier política sin freno alguno. Entre los parlamentarios se encuentras decenas de personas provenientes de las grandes empresas de Francia y de las mejores Escuelas de Negocios y de Política. El marketing realizado por Macron logró traspasarse al resto de las personas de su partido, que arrebataron la mayoría parlamentaria al Partido Socialista Francés, obteniendo este último su peor votación desde la Segunda Guerra Mundial.

Ya le han llamado que con esta mayoría parlamentaria Macron podrá instaurar un gobierno autoritario neo-corporativista, cuyas instrucciones vendrán del gran empresariado. Esto significará un nuevo ataque a la clase obrera francesa mediante reformas laborales, tal como lo hizo Macron mientras se desempeñaba como Ministro de Hacienda en el Gobierno de Francois Hollande.

Por su parte, las elecciones se muestran como un retroceso para la izquierda. Francia Insumisa y el PC sumaron sólo 27 escaños, transformándose en la cuarta fuerza política de Francia. Por su parte, el Partido Socialista obtuvo 45 escaños; el Frente Nacional 8 escaños y los Republicanos (derecha tradicional) obtuvo 136 escaños. Las elites neoliberales se hacen así de más de un 80% de la Asamblea Nacional. Las primeras medidas a adoptar ya fueron anunciadas: proyectos de ley para frenar casos de corrupción; medidas de seguridad contra el terrorismo y una reforma del Código del Trabajo. Ya se imaginarán en beneficio de quien serán dichas medidas: impunidad empresarial, institucionalización del estado de excepción y mayor capacidad de represión y ataque directo en contra de la clase trabajadora.

España: Podemos enrostra la corrupción del Partido Popular

Luego de innumerables casos de corrupción que afectan a las dirigencias del Partido Popular – que ya es considerada como una asociación ilícita – Unidos Podemos (Podemos e Izquierda Unida) toma la decisión de plantear una moción de censura al Gobierno de Mariano Rajoy en el Parlamento.

La censura es una facultad de los parlamentarios para lograr la dimisión del Primer Ministro cuando se cumplen determinadas causales y éstas son aprobadas por la mayoría de la Cámara de Diputados. Esta propuesta puso entre las cuerdas al PSOE, pues lo obligó a tomar la decisión de defender al Partido Popular, dejando en evidencia los intereses que defiende dicho partido en estos momentos.

Asimismo, la censura permitió que Podemos evidenciara con gran cobertura de prensa los casos de corrupción del PP, con discursos mordaces que provocaron la reacción autoritaria del PP. Como actividad mediática cumplió su objetivo y permitió mantener el Congreso polarizado, quedando como la oposición al Gobierno del PP.

La derrota en votos parlamentarios de la moción de censura era evidente, pues podemos no ostenta ni cerca una mayoría parlamentaria. Para ciertos sectores del mismo Podemos, como los Anticapitalistas, esta censura podría marcar un “fin de táctica” demostrando la imposibilidad de seguir construyendo “por arriba” y la imposibilidad de obtener avances más allá de lo mediático en el Parlamento, lo cual como contrapartida, evidencia la necesidad de reapertura de la estrategia mediante la construcción de un nuevo bloque histórico, anclado en el pueblo organizado y movilizado, que desde el 15M ha perdido fuerza.

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