Entrevista a Pedro Cardyn, autor del libro “Sangre de Baguales”

Por Equipo Revista Caminando

Este jueves 16 de junio fue el lanzamiento de libro Sangre de Baguales, escrito por Pedro Cardyn, reconocido militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria desde los años 60 a 90. Médico de la Universidad Católica, participó activamente en las movilizaciones por la Reforma Universitaria de 1967, para luego trasladarse a la actual Región de Los Ríos, y en específico, a los fundos expropiados para construir el Complejo Foresta y Maderero de Panguipulli, una de las mayores experiencias de poder popular y control obrero en el Gobierno de la Unidad Popular. Actualmente, Pedro sigue viviendo en Panguipulli y se encuentra presentando su libro en distintas ciudades del país.

Revista Caminando: Compañero, ¿Cómo podrías caracterizar a grandes líneas el contenido de tu libro?

Pedro Cardyn: El libro si lo defino, son 42 historias reales ocurridas en el territorio mapuche de Panguipulli en tiempos del complejo maderero. Antes y después [de su creación], pues no tienen un plazo fijo. Son todas historias reales, pero en algunos casos he cambiado de identidad a algunos personajes porque nadie me autorizó. Son conversaciones de fogón, las ficcioné, pero los hechos son reales. Hay errores y olvido, pero no es un libro de historia, no es un libro que pretende ser exacto.

RC: En tu libro mencionas varias veces el efecto mariposa. Respecto a este efecto mariposa del proceso del complejo maderero de Panguipulli, ¿de qué se trata este efecto? ¿Qué hubiese pasado si el complejo hubiese seguido adelante después del golpe militar? ¿Cuál es potencialidad de ese efecto mariposa en ese momento?

PC: Es un efecto mariposa porque es una cosa que no estaba prevista por ningún planificador, político, ninguna organización ni partido. Algo del MIR tiene, pero es más que nada de los compañeros que estuvieron ahí, que lo vivieron y que supieron por la vía de los hechos hacer algo que ni el propio MIR había captado la potencialidad que ahí había. Es una cosa imprevista, pero que está el talento de detectar que esto es posible y puede ir para allá. Fue la inteligencia emocional del momento, elegir a la izquierda o a la derecha. Olfato, instinto, decisión, coraje, cariño, amor por la gente, respeto, humildad. Hicimos un recetario.

RC: Y ese efecto mariposa hoy, teniendo en cuenta el saqueo de los terrenos que han sido vendidos a precio huevo, si se recuperara ese proyecto, ¿cuáles son las potencialidades hoy en el territorio de revivir la experiencia del Complejo Maderero y Forestal de Panguipulli?

PC: Es una necesidad en el planeta que es un vértigo de destrucción imparable, incalculable y exponencial de un momento de cordura. Es una necesidad para la sobrevivencia, aprender a habitar nuestros espacios, sean en una ciudad, en el campo, en una montaña, en la orilla del mar o el lago. Tenemos que aprender a vivir de otros modos, si no, no hay sobrevivencia, se acabó. Hay lugares del planeta en donde ha desaparecido 50% de la biodiversidad, ¡cincuenta por ciento en veinte años!

RC: ¿Y esa expresión en qué movimientos sociales nuevos lo detectas?

PC: Yo creo que es difícil aventurarlo, pero lo que siento que ocurre en el territorio donde vivo es que cada vez más se está tejiendo una red alternativa con otras formas de vida que no están predibujadas. Y de repente te encuentras con gente aquí y allá, tenemos un contacto ocasional y estás embarcado, estamos trabajando en redes. Te subiste al carro y yo no te tuve que darte ningún curso, ninguna capacitación. Era tu propio camino y tu dijiste “por aquí va algo”. Y cada uno aporta. Aquí no hay ningún planificador que sería capaz de diseñar lo que siento que está ocurriendo. Esto está ocurriendo espontáneamente. Y con eso no quiero renegar la necesidad de coordinar, sistematizar y que se yo. Pero creo que la gracia hoy día es tener una fe, una capacidad de empatía con la realidad, porque la realidad nos está mostrando una cantidad impresionante de cosas. Nosotros estamos haciendo mucha agricultura orgánica, permacultura, permaagricultura, rescate de la huerta mapuche, cooperativismo, comercio justo, economía solidaria, estamos haciendo mucho de eso. Estamos haciendo minga, y funciona. Entonces yo veo que en la población La Bandera, Villa Francia, ese mismo tipo de cosas, pero con particularidades apropiadas a cada lugar, están ocurriendo. Es decir, hacerse cargo de nuestra vida y de nuestro destino, y eso es lo que hicieron las vanguardias en la zona precordillerana, mapuche y no mapuche. Sacarse el emperador, sacarse el dios, sacar el zar, sacar el secretario general, ser libre.

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