Aurora Roja N°69: Resumen Semanal

ABORTO LIBRE, SEGURO Y GRATUITO: ESTE 25 DE JULIO TODAS A LA CALLE

Este 25 de julio se realizará en nuestro país y a lo largo de todo el mundo una nueva movilización por el aborto libre. Hablar de aborto es especialmente sensible en nuestro país, ya que, luego de la dictadura cívico militar, se prohibieron todos los tipos de aborto bajo la doctrina instalada por los ideólogos del régimen, quienes pensaban que una mujer debería llevar hasta el final un embarazo, aunque este le costara la vida o fuera producto de una violación.

Estas semanas la discusión pública ha estado nuevamente centrada en el aborto a partir del denominado proyecto de ley de “aborto en tres causales”. Más allá del análisis del proyecto que realizamos en esta edición de Aurora Roja, no se puede seguir criminalizando el aborto cuando la causal que escojamos no esté dentro de las que determine la ley. Si se va a legislar, las instituciones deben responsabilizarse y disponer protocolos de apoyo, a través de un equipo interdisciplinario en salud para resguardar a las mujeres que quieran o deban abortar, con el necesario financiamiento, seguimiento psicológico y, sobre todo, con el cuidado y la voluntad de la mujer como foco.

De lo contrario, seguiremos abortando en nuestras casas, con nuestras amigas, generando nuestras propias redes de apoyo y confianza, porque no permitiremos que se criminalice nuestro destino. Este 25 de julio: A RECUPERAR NUESTROS CUERPOS, POR UN ABORTO LIBRE, SEGURO Y GRATUITO Y POR LA MATERNIDAD VOLUNTARIA.

VENEZUELA: MOMENTO DECISIVO PARA COMPRENDER Y AVANZAR EN LA DIMENSIÓN CONTINENTAL DE LA LUCHA

En Venezuela, los acontecimientos se suceden y los escenarios cambian en cosa de días, en cosa de horas. La historia se está definiendo, y todo parece un efecto mariposa. Luego del plebiscito que realizó la oposición el pasado 16 de julio, se ha ido delineando más claramente el camino que pretenden seguir los golpistas, a la vez que se va constatando con mayor nitidez lo que señalamos en la edición anterior, en el sentido de que estos no cuentan con el apoyo de vastos sectores populares y tampoco logran quebrar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), a pesar de las operaciones sediciosas.

Sobre el mentado Plebiscito, las fuerzas populares y de izquierda en Venezuela han señalado que no contó con la participación de los 7,2 millones de personas que informó la oposición, sino que estiman la participación de unas 2,5 millones de personas, número que habría sido multiplicado por tres (pues tres eran las preguntas que se formularon en el plebiscito), operación de la que derivó la cifra que se difundió. Pero como decíamos, no hay que perderse, pues el plebiscito constituía una más de las maniobras del Plan Golpista para sentar las bases de la “hora cero”, y ¿qué hemos visto de esa “hora cero”?: i) el “paro cívico” del pasado jueves, en el cual se vuelve a constatar la incapacidad de la oposición para movilizar a vastos sectores populares y en particular a los trabajadores, lo que deriva en; ii) recrudecimiento de la violencia como forma privilegiada de manifestación para golpear al pueblo y a sus símbolos; iii) los anuncios desde la Asamblea Nacional controlada por la derecha, de constituir un Gobierno paralelo de facto, que han denominado Gobierno de Unidad Nacional, con la pretensión de ser reconocido internacionalmente; iv) ofensiva internacional liderada por el propio Donald Trump, la OEA y los gobiernos títeres de la región, amplificada por los medios de comunicación y que busca aislar definitivamente al chavismo y desgastar aún más a las bases populares movilizadas a través de la asfixia económica.

Pero nadie queda al margen de esta coyuntura, nadie podría estarlo por su significación histórica. En este sentido, durante la semana Padrino López – hombre relevante del chavismo y de la FANB – ha tenido varias apariciones públicas respondiendo a las amenazas extranjeras, anunciando un respaldo irrestricto a la revolución bolivariana, y ofreciendo garantías desde el punto de vista militar para la realización de la Asamblea Constituyente del 30 de julio, lo que constituye sin dudas un espaldarazo al proceso.

¿Y las organizaciones populares? En las últimas semanas hemos visto señales que hacen pensar que van pasando de una etapa de resistencia más bien dispersa caracterizada por un profundo desgaste, a una reorganización de las fuerzas de la resistencia popular en los territorios, con cierta capacidad de despliegue político-militar. En esta dirección, han comenzado a constituirse y movilizarse las Brigadas de Defensa Popular Hugo Chávez, y recordemos también la existencia de las milicias populares, que no se corresponden con la lógica de los ejércitos regulares, sino más bien a la del pueblo en armas, vinculado a las Comunas. En este ámbito de cosas, el Pueblo Venezolano y también el Gobierno, tienen decisiones claves que tomar, pues recordemos lo que significó en nuestro país la aplicación de la ley de control de armas previo al Golpe de Estado del 73.

Desde el ámbito internacional, las organizaciones populares y de izquierda han de seguir solidarizando con el proceso, constituyendo los Comités de Solidaridad con el Poder Popular en Venezuela, desarrollando iniciativas de contra-información amplias, denunciando la complicidad con el plan golpista de parte de los gobiernos y políticos títeres de la región en cada uno de los países, concitando el apoyo de dirigentes, luchador@s, académic@s, artistas y organizaciones populares para romper el cerco informativo y emitir declaraciones en apoyo al pueblo venezolano. La correlación de fuerzas internacional será decisiva, y no nos podemos quedar mirando. Este es un momento decisivo para comprender y avanzar en la dimensión continental de la lucha.

A 2 AÑOS DE LA MUERTE DE NELSON QUICHILLAO.

El 24 de julio de 2015 Carabineros de Chile (1) lanzó ochenta y dos granadas de gas y cuatro kilos de polvo lacrimógeno. Disparó ciento veinticinco cartuchos de escopeta antidisturbios de 12mm y ciento cinco cartuchos de escopeta lanzagranadas de gas de 37mm. Además, disparó treinta y tres tiros 9mm desde las pistolas de servicio de tres de los cincuenta y siete efectivos enviados a despejar el acceso a la Mina El Salvador, tomado por los trabajadores subcontratistas del sindicato Geovita tras la negativa de CODELCO y la Asociación Gremial para la Minería y Rubros Asociados (AGEMA) a instalar una mesa de diálogo tripartita para abordar las demandas de mejoras en las condiciones laborales de los mineros.

Uno de los tiros 9mm fue el que quitó la vida a Nelson Quichillao López, trabajador minero desde los 18 años. La bala fue percutida por el sargento segundo Marco Guerrero Martínez, sindicado también por el exdirigente estudiantil Jorge Brito como uno de sus torturadores en un bus policial el año 2013.

Bajo la misma cultura institucional de cobardía e impunidad demostradas en los asesinatos de Manuel Gutiérrez, Alex Lemún, Matías Catrileo y Rodrigo Cisternas, así como en las acciones criminales contra Rodrigo Avilés y Brandon Hernández, el sargento Guerrero declaró en principio no haber hecho uso de su arma de servicio e incluso intentó cubrir el rastro con perfume. A dos años de los hechos, el asesinato de Nelson Quichillao no sólo sigue impune, sino que el principal sospecho sigue cumpliendo funciones en Carabineros de Chile.

En tanto, Richard Bobadilla, exdirigente sindical y trabajador de la división Radomiro Tomic, agoniza tras cumplir esta semana noventa días en huelga de hambre. La desesperada medida se ejerce tras la desvinculación arbitraria del minero y la absoluta indolencia de la cuprífera estatal y el gobierno de Chile.

La tragedia se repite una y otra vez bajo las administraciones civiles del régimen pinochetista. Frente a la democracia protegida de la patronal, la solidaridad de clase, la organización y la unidad son hoy un deber moral de todas y todos los que luchan.

(1) Ver el parte policial en línea: https://archive.is/dSO1Y

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