Declaración: Hacia un feminismo insurgente

Hacia un feminismo Insurgente y contexto NiunaMenos Chile – RM

8 de noviembre 2017

Ya se cumple un año de las marchas acontecidas simultáneamente el 19 de Octubre del 2016. A modo de protesta, en numerosas ciudades se gestó una resistencia colectiva ante el feminicidio de Lucía Pérez en Mar del Plata, Argentina, y el de Florencia en el sur de Chile, bajo el grito ‘Ni una Menos’. En aquel contexto se produce la voluntad de encuentro y organización de mujeres -feministas- de diversas procedencias. En ese marco surge la coordinadora NiunaMenos, espacio que comienza a reunir a numerosas feministas en asambleas mensuales con el objetivo de construir organización colectiva bajo la consigna ‘Todas las mujeres, contra todas las violencias’. Ello como un momento de resistencia ante el aumento evidente de casos de violencia extrema contra las mujeres. Desde aquel momento se vivieron múltiples y significativas transformaciones en dicho espacio, que fueron generando posicionamientos políticos de sus integrantes. Entre consensos y disensos se aceleró y profundizó la reflexión, apareciendo diversas formas de comprender el feminismo, lo que dificultó la articulación al interior producto de las características mismas de la coordinadora. De ello devinieron ausencias, renuncias silenciosas, renuncias de feministas sueltas, afirmaciones de posturas, renuncias con posiciones políticas en medio de asambleas, salidas de corrientes políticas, interrogantes sin posibilidad de respuestas.

Plantear que el espíritu de la coordinadora no ha cambiado sería como ‘ponernos una venda en los ojos’, pues su contenido político, integrantes feministas, prácticas y liderazgos son radicalmente distintos hoy respecto a todo su proceso y origen. Una tensión cruza la forma en que comprendemos nuestra acción y reflexión política en tanto mujeres, que nos encontramos viviendo y rebelándonos ante lo que llamamos “patriarcado”. Al parecer esto responde a un proceso del movimiento feminista en su conjunto, el que se encuentra en una potente efervescencia respecto de su presente y proyección, sin haber puntos neutrales. Nos preguntamos por el ser mujer, si hay allí una esencia, nos preguntamos por nuestra acción y articulación con otros sectores, por las transformaciones a las que apuntamos, por la potencia del feminismo en la acción y resistencia política, por l-s invisibles. Quienes hoy nos reconocemos y concatenamos voluntades hacia un feminismo ‘Insurgente’, que declara este escrito, manifestamos entre intuiciones y certezas una diferenciación política respecto de los liderazgos y contenidos actualmente vertidos en NiUnaMenos. Creemos que desde allí se ha planteado un relato rígido que no nos ha permitido superar el activismo situado sólo en la contingencia de casos específicos de violencia, y que ha obstaculizado la posibilidad de articulación política y social con otros espacios de resistencia que compartan o expandan nuestra actividad subversiva.

Coyuntura: querella hacia NiUnaMenos por funa vía redes sociales

Para el feminismo, la funa pública se ha instalado como mecanismo de acción ante la politización de las experiencias de violencia por parte de compañeras frente a estructuras institucionales que no son neutrales, sino que refuerzan la violencia contra la mujer. Esta herramienta se ha hecho inevitable, ya sea como último recurso de acción, vía de apoyo para buscar testimonios contra los agresores, o bien como un modo de interrupción del curso natural del poder.

La querella que hoy cruza a Ni Una Menos Chile comienza precisamente con una funa pública por medio de la página de Facebook -administrada por la coordinadora metropolitana-. Esta tenía por objeto denunciar un acto de violencia sexual hacia una compañera y también recabar antecedentes sobre otros casos relacionados con dicho agresor. A modo de contragolpe, el agresor presentó al mismo tiempo un recurso de protección y una querella en contra de 2 administradoras de la página y de la compañera que lo denunció por violencia sexual. Se exigía que ‘Ni una Menos Chile’ debía pedir disculpas públicas al agresor, apelando a existencia de injurias y al “daño causado” al acusarlo públicamente antes de que la “justicia” decretara la culpabilidad. Este hecho lo vemos como un fuerte golpe político, no sólo a la coordinadora sino que al movimiento feminista como tal.

Este tipo de acciones judiciales se ha utilizado en múltiples ocasiones como forma de amedrentar la acción de movimientos, en este caso el feminista. Por ello, el énfasis debe estar puesto en cómo respondemos colectivamente ante distintas formas de represión e instituciones que naturalizan y criminalizan el hecho de develar públicamente casos de agresiones y violencias, que no obtienen reparación.

En este sentido, y derribando algunos de los mitos que circulan al respecto, rechazamos profundamente las lógicas individualistas y acusaciones insistentes que surgieron hacia compañeras al interior de la coordinadora, las cuales buscaban responsabilizarlas de aquella funa. Nos parece fundamental que ante la persecución la respuesta no sea el individualismo, buscando culpables entre nosotras; es necesario cuestionar la lógica de amigas/enemigas que ronda siempre la política. Desde esta comprensión del problema apuntamos a la subversión colectiva, declarando públicamente: “Fuimos todas las que funamos”.

Feminismo, política y violencia

El feminismo hoy está inevitablemente cruzado por el aumento sistemático de casos de violencia hacia mujeres. Esto al parecer responde a dos aspectos estrechamente vinculados: por una parte, el cuestionamiento activo frente al modo en que nos relacionamos evidencia ciertas formas de control, dominación y sumisión antes no cuestionadas y cada día más rechazadas; por otra parte, las redes sociales, medios y cifras muestran que el número de feminicidios y abusos va en escalada. Claramente esto no es casual y va acorde la profundización global capitalista heteronormada en su relación con el modo en que vivimos. Al parecer la violencia es el síntoma más evidente de las múltiples dominaciones y precarizaciones.

Creemos relevante hacer una apreciación: al sentido común ya no le asombran los casos públicos de violencia; la sobreexposición ha generado una especie de anestesiamiento. Al parecer hoy la violencia de género se hace parte de las categorías “normales” del convivir.

Por ello, y desde la vivencia política feminista, se hace necesario catalizar la acción más allá del dolor de lo vivido, hacia una radicalización y apropiación activa de esta furia como potencia de disputa de los sentidos comunes, en cada momento y en cada espacio de la vida. Con ello, pretendemos interrumpir y tensionar las conciencias y los modos en que se reproducen las relaciones sociales e íntimas cada día. Esto no constituye una negación o contraposición a las diversas vías de lucha que como compañeras hemos articulado respecto a la violencia, sino más bien es una invitación a repensar nuestros propios mecanismos de enfrentamiento al patriarcado.

Presencia feminista y militancias políticas

En base a la experiencia: el develamiento de relaciones de violencia y/o sometimiento se ha cruzado fuertemente con dinámicas de las mismas organizaciones políticas, atendiendo y entendiendo que éstas reproducen de manera consciente o inconsciente los mismos comportamientos y márgenes de la sociedad. Este asunto va más allá de la presencia o ausencia de hombres: es un asunto que principalmente tiene que ver con roles, tipos de jerarquías y naturalizaciones de lo que es o no es parte de lo político, por ende lo público. La lentitud y rigidez clásica -patriarcal- con que las organizaciones e instituciones han operado ante las múltiples denuncias por violencia sexual, sumado a la insistencia feminista de poner sobre la mesa ciertos asuntos fundamentales para la política y la posibilidad de subversión; demuestran que el despliegue y disrupción feminista en las organizaciones políticas, sociales y culturales -mixtas y no mixtas- es necesario.

Esta declaración es la manifestación activa de una articulación política que reúne en un primer momento a diversas feministas con y sin militancia política. Se declara la voluntad de constituir un feminismo insurgente que abra la posibilidad de una mayor compresión del actual acontecer social, político y cultural. Creemos fundamental apuntar a una acción política que permita la concatenación de diversas resistencias para disputar con mayor eficiencia las lógicas de este devenir capitalista neoliberal. Nos posicionamos y entendemos que toda estructura se sostiene sistemáticamente en órdenes patriarcales materializados sobre la diferencia sexual, produciendo lógicas de privilegios y sumisiones, jerarquización de personas a partir de raza, clase, género, jerarquización de roles y actividades; precarizando constante de la vida.

Hacemos un llamado a las feministas, a orgánicas feministas y a organizaciones políticas, sociales, territoriales y culturales en general, a reflexionar y repensar en torno a los modos de reproducción cotidiana de nuestras interacciones; sobre cómo comprendemos las diferencias sexuales y/o la identidad; sobre cómo generamos vínculos entre personas y organizaciones; les invitamos a atreverse a pensar qué está sucediendo y qué estamos haciendo: ¿Cuáles son las lógicas, roles y jerarquías que materializamos? ¿Qué entendemos y cómo reproducimos la exclusión? ¿Qué entendemos y cómo hacemos efectivas las articulaciones? ¿Qué entendemos y cómo reproducimos el patriarcado/capitalismo? ¿Qué entendemos por feminismo y resistencias? ¿Qué entendemos por, cómo y dónde producimos la política? ¿Cómo se materializa y permea la hegemonía? ¿Cómo construimos comunidad?

“Debemos restaurar el feminismo como un movimiento político. Desafiar al patriarcado es un acto político, no un estilo de vida o identidad.”

-Bell Hooks

Adhieren:

Priscila Gimenez – Ex NUM en Comisión estadística
Marcela Castro – Ex NUM en Comisión estadística y Comisión Educación
Katherine Bachmann – Colectivo compositoras “Resonancia” y Colectivo Internacional de mujeres en el arte (COMUARTE) – Ex NUM en Comisión Comunicaciones
Constanza Cifuentes Jure – Ex NUM en Comisión estadística
Beatriz Bataszew – Colectivo Mujeres Sobrevivientes Siempre Resistentes – Ex NUM Comisión Laboral
Paloma Guevara – Frente de trabajadoras y trabajadores por el socialismo – Ex NUM en Vocería y Comisión Funa
Daniela López – Frente Feminista Izquierda Autónoma – Ex NUM Comisión Jurídica
Macarena Castañeda – Frente Feminista Izquierda Autónoma – Ex NUM
Laura Dragnic – Convergencia 2 de Abril
Jessica Leguá – Convergencia 2 de Abril
Irune Martínez – Convergencia 2 de Abril
Maura Galvez Actriz Feminista – Militante de Juntas y a la Izquierda – Ex NUM en Vocería
Daniela Quintanilla – Ex NUM en Comisión Jurídica
Fernanda Cavada – Solidaridad FCL – Ex NUM en Comisión laboral y Comisión Acompañamiento
Alondra Carrillo – Solidaridad FCL
Ximena Tapia – NUM en Comisión Arte – Cultura y Comisión Funa
Sofia Brito – Feminista Suelta
Verónica Chávez – Frente Feminista Movimiento Autonomista – Ex NUM Comisión Laboral
Daniela Balbontín – Ex NUM en Comisión Comunicaciones
NdeE.: Fotografías añadidas por AR.

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