Comunicado ante el desalojo en Antofagasta: El fracaso de la política habitacional.

La política habitacional neoliberal fracasó. Según la Cámara Chilena de la Construcción, más de 500.000 amilias en Chile no tienen una casa donde vivir, casi 300.000 familias tienen serios problemas con sus viviendas por sus bajos estándares de construcción y más de 200.000 familias viven de allegadas.

Antofagasta es la tercera comuna con más carencia de vivienda en el país, son casi 13.000 las familias que no tienen donde vivir. Por ser “ciudad minera”, es también una de las más costosas, los precios de los arriendos son imposibles de pagar con un salario promedio.

En este contexto, las familias de menores ingresos se han visto obligadas a instalarse en terrenos sin urbanización en las afueras de la ciudad. En los últimos años han surgido 4 macro campamentos en donde viven miles de familias sin casa, son cerca de 6.500 familias las que hoy viven en campamentos en Antofagasta.

La incapacidad de la autoridad de construir viviendas dignas para estas familias, el fracaso de un plan de superación de campamentos que ha construido 300 viviendas durante el 2017 contra la necesidad de 13.000 familias, la especulación inmobiliaria y el corrupto mercado del suelo en la región, ha llevado a que miles de familias que no pueden arrendar, que viven en viviendas donde el hacinamiento se hace insostenible, opten por tomar la compleja decisión de levantar campamentos tal como se hacía hace más de 50 años atrás.

En este marco, más de 90 familias que llevan años esperando una solución, que han postulado a subsidios en más de una ocasión, definieron ocupar terrenos fiscales en el sector alto de Antofagasta, específicamente en el sector de la calle Martin Luther King, formando el campamento René Schneider II. El día de ayer, el gobierno ordenó el desalojo por la fuerza de los pobladores (por medio de una orden falsa), desconociendo un recurso de amparo presentado por la Defensoría Popular y declarado admisible por la Corte de Apelaciones. Familias completas fueron golpeadas y humilladas, 4 detenidos, 10 mujeres y 2 menores debieron ser atendidos en centros de salud por sus lesiones tras la brutalidad de fuerzas especiales.

La política de vivienda en Chile en las últimas décadas ha tenido por objetivo financiar con fondos públicos el negocio de las empresas constructoras. La calidad de las viviendas levantadas, llamadas “sociales”, ha sido tan baja que ahora deben ser reparadas (COPEVA) o destruidas (Bajos de Mena); la ausencia de regulación a los arriendo ha permitido que éstos se hagan impagables para miles de familias, aumentando el allegamiento y los campamentos. Antofagasta representa la realidad de la crisis de la política habitacional en Chile.

La “vivienda social” como solución del Estado subsidiario fracasó. El desalojo de ayer, es decir, la represión a las familias sin casa y sus organizaciones, se perfila como parte importante de la respuesta del gobierno al problema habitacional en el país, cuestión que no seguiremos permitiendo.

Frente al problema de la vivienda en Antofagasta, Santiago y otras ciudades, y a la nula respuesta de la autoridad, somos nosotr@s, l@s pobres de la ciudad, las familias sin casa, arrendatarias y allegadas quienes deben organizarse en comités de vivienda, campamentos, y otras formas; coordinarse y articularse a nivel comunal, regional y nacional, buscar alianzas que den cobertura a sus reivindicaciones, e iniciar un proceso de lucha con los claros objetivos de alcanzar la vivienda digna para sus vecinas y vecinos, y unidos conquistar el derecho a la vivienda digna y la ciudad justa para todas las familias del país.

Hoy solidarizamos con nuestros vecinos y vecinas de Antofagasta y les enviamos un mensaje de fuerza y esperanza, porque es hoy donde comenzamos a construir un proceso donde la unidad y organización deja de ser una consigna y se constituye en una práctica cotidiana por medio de nuestra organización en la región, pero también porque hoy nos articulamos en el Frente de Resistencias Urbanas para recuperar un derecho negado, y decir con fuerza este 24 de marzo, en la Marcha Nacional por el Derecho a la Vivienda y la Ciudad, en Iquique, Antofagasta, Valparaíso, Santiago, Concepción y Magallanes, y en las próximas luchas venideras, que recuperaremos el derecho a la vivienda digna y a vivir en una ciudad justa.

Contra el desalojo y el despojo de la tierra a nuestros vecinos y vecinas.

Por el derecho a la Viviendas Digna para nuestras familias y por una Reforma Urbana.

¡A levantar organización y unidad en los territorios, a construir la fuerza de las pobladoras y pobladores!

Movimiento de Pobladoras/es Vivienda Digna

Frente de Resistencias Urbanas Chile

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